Es un joven de piel morena, flaco. Hace meses q no toma ni una mísera gota de trago de alcohol. El se siente muy bn, no tiene problemas en su vida, entro a estudiar historia en un hermoso parque, nuestro joven estuvo muerto, perdido en una infinidad de pétalos rosados, blancos y rojizos, pétalos que lo llenaron de tranquilidad. Tranquilidad que podría calmar a mundo entero, pero la curiosidad por conocer sus límites le volverán a jugar una mala pasada. Se enfrentara a la hierba del diablo y se convertirá en una marioneta sin pensamiento de una flor que le consumirá todo el cuerpo y alma, ni siquiera con la mirada de su viejo amor podría ayudarlo, menos sus pareja q lo perdono, pero el mismo sacara fuerza para hacerle el peso a la magia diabólica de la flor, nacerá como guinda de la torta “perro”, lo mas sádico e indiferente de el, sin empatía, sin sentimientos, solo preocupado de el, ningún camino lo salvara de las terroríficas dimensiones que vivirá dentro de su mente en solo segundos, en lo que demora en cerrarse la puerta del metro, el vivirá una aventura tras otra, solo por segundos breves lograra diferenciar una realidad de otra, se encontrara en un campo de flores cuando estará en un abismo, solo perro lo ayudara a salvarse de los bajos mundos a los que se internara, a medida en que el se convierte en una completa maquina de la flor, el mismo se denomina MR. FLORIPONDIO, solo perro, lo opuesto lograra salvarlo, pero como vivir a dos locuras en una sola mente, como sobrevivir a universos paralelos que desarrollan entre un sorbo de flor y levantarse después de beber de eso, solo la locura y las risas acompañadas de lagrimas lo convertirán en algo mas fuerte de lo que jamás creyó el. Pero nunca lo supo y solo se dedico a seguir paliando, hasta quedar tirado por lo cansado, hasta quedar sangrando, hasta terminar en un psiquiátrico y reventar en risas, risas que lo convertirán en amante de la vida, de la cual cree que nunca despertó y que solo es su condena por su vida