martes, 10 de enero de 2012

paragua de noche

El paragua se consume en mi boca, lentamente en plena  noche, bajo esa luz crepuscular a la cual mis rojos ojos, que brillan como un sol moribundo, estos  se quedan fijamente hipnotizados a esa belleza, me recuerda a tantas noches que pase a la oscuridad caminando junto a ella por todo mundo terrenal de santiago . Quedo impregnado al toxico olor que emana de mis pulmones y que me alegra la mente. Comienzo al camino que me espera, solo camino a la fortuna y el injusto destino, divago por la orilla de la cuneta, por pedro de valdivia, paso por un monumento que arroja agradables chorros de colores que maravillan a mi mente y mis ojos de muerte natural, perdidos en el tiempo, esa luna vuelve alumbrar y le muestra a mis ojos calles solitarias y largas en plena noche, un impulso me hace querer correr y eso es lo que hago, a travesó de arboles y plantas, salto y me dejo caer con gracia, como animal que nunca a sido domesticado, dejo a mi fortuna, mis movimientos de animal, son horas en lo que me convierto en un perro feliz y furtivo que solo piensa en jugar de noche, hasta que llego a varios quilo-metros de un cerro con una virgen, delante mio esta la oscuridad, pero por mi espalda, rosando el talón de mis chalas, esta el amarecer. Corro y corro, paso por calles camino a la gran virgen, blanca como el olvido de la inocencia de un niño, paso corriendo, se que mi vida de ese dia depende de lo que siento en el corazón, en el camino hay caras deformes por tragos y cerveza, de la cual no agrado mucho, todos alegres, necesitan estar tirados, necesitan estar llorando, necesitan de eso para decir lo que sienten, yo necesito solo de un paragua para volverme como soy de verdad, el camino es redondeado, circular, lleno de curvas y quebradas, pero corro como animal, y subo sin problemas, todo sudado, rojo entero, echando vapor por debajo de la ropa, veo un glorioso amanecer, mi ciudad me espera, de pasos leves me paro encima de un palafito de rocas, me abro de brazos y aulló como un perro, sonriente y me arrojo a lo que mi fortuna decida muerte o vida, sea como sea, la ciudad escuchara de perro, daré a conocer mi nombre, nadie me detendrá y mi mascara sera un gorro, un símbolo, sera mi vida y mi muerte. caigo y se escucha otro aullido de locura y demencia, perro esta vivo y listo para toda pelea que se le venga, perro esta vivo y consiente de que el manda. El sol me vera y la luna me conocerá.

jueves, 5 de enero de 2012

el gorro de peke

Amurrada y llorando, no se ve mas que lagrimas en su rostro, haciendo puchero con mi gorro puesto, no es mas que solo una niña. Enfurecida con aquel compañero ladrón, que su confianza traiciono, le grita ladrón, pobre peke, ¿Qué le habrá pasado? Me pregunto yo, me acerco para poder tranquilizarla y solo atino a poder abrasarla. Le habían robado su cel, que pena me dio en verdad, verla sola y enojada, no mas que un abrazo le pude dar, pobre peke, ciertamente rabia sentí, pero me tuve que callar, ella seguía gritando ¡¡¡ ladrón !!! Hasta que Simon a la micro se subió y se marcho, pobre peke, que más podía hacer yo.

¿al destino o a la fortuna?

-¿que me respondes? ¡¡¡a mi!!!. La muerte, dueña de tu destino-
vociferaba el, entre las sombras.
-no creo en el destino, pero creo en el excito de mi fortuna-, respondí mirando en donde se ocultara, con un gran temor en mi alma.
El se ocultaba en las sombras, moviéndose de un lado a otro pero sin nunca alejarse mas de la cuenta. arrojo al aire una piedra plana, de dos lados, lisa y otro picado, ya con la piedra cayendo, grito desafiante e irónico, -¡¡¡elija usted, señor de los destino, pues yo elijo el lado liso!!!-, la piedra resuena con eco y fuerza al caer, solo hay, la muerte me muestra su putrefacto rostro, ambos miramos el suelo, ambos vemos el resultado, nos miramos y los dos sonrientes, riéndose el uno del otro.